Situación Global de las Mujeres, Adolescentes y Niñas Víctimas del Desplazamiento Forzado

Por Karol Alejandra Arámbula Carrillo

Las causas detrás del desplazamiento forzado son inmediatas, sometiendo a miles y miles de personas a recoger sus pertenencias y abandonar el lugar que los vio nacer y crecer para ir en búsqueda de protección a un lugar desconocido y  muchas veces peligroso.[i] Es un fenómeno que afecta a todas las regiones del planeta, donde intereses económicos, políticos, religiosos, étnicos o culturales son el resultado de la desaparición total o parcial del tejido social y el estado de derecho, al grado de significar una amenaza para la vida, la seguridad, la libertad o la integridad de sus pobladores.

El año 2013 fue uno de los más difíciles para los organismos internacionales encargados de la promoción, respeto y garantía de los derechos humanos de los refugiados, desplazados internos y solicitantes de asilo.[ii] En menos de 12 meses más de 2,5 millones de personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares para ir en búsqueda de protección más allá de las fronteras nacionales.[iii] Sin embargo, no hay mejoras si consideramos que las cifras en torno al problema global del desplazamiento forzado no han sido alentadoras en 2014.[iv] Este año también se posiciona como uno de los más difíciles para la protección integral de los más vulnerables, particularmente de las mujeres y niños bajo la amenaza de la guerra y el conflicto armado.

Al término del año 2013, según datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el mundo albergaba 51,2 millones de personas desplazadas como resultado de persecuciones, conflictos armados, violencia generalizada y/o violaciones a derechos humanos. De dichas estimaciones, 16,7 millones eran refugiados (11,7 millones bajo el mandato de ACNUR y 5 millones de refugiados palestinos del UNRWA, la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos). Asimismo, un total de 33,3 millones eran desplazados internos (IDPs, por sus siglas en inglés) y casi 1,2 millones eran catalogados como solicitantes de asilo. Si estas personas formaran un país, sería considerado como el 26º más poblado del planeta.[v]

El continente con más desplazados es África, sumando un total de 2, 932, 700 refugiados al término de 2013 (sin incluir el norte del continente). Le sigue Asia y Pacífico con un total de 3, 547, 000 refugiados; el Norte de África y Medio Oriente con 2, 630, 700; Europa con 1, 786, 500 y finalmente América, con alrededor de 806,000 refugiados.[vi]

Un tercio de los refugiados residen en países de Asia y Pacífico, ubicándose principalmente en Pakistán y la República Islámica de Irán. En el África Subsahariana, la mayoría están ubicados en Somalia, Sudán, la República Democrática del Congo, la República Centroafricana y Eritrea. El Norte de África y Medio Oriente, alberga refugiados procedentes principalmente de Siria, Afganistán, Jordania, Egipto, Turquía y Líbano. Europa acoge millones de refugiados de Medio Oriente y Europa Occidental, y América Latina tiene refugiados principalmente provenientes de Colombia, caracterizándose a su vez por ser el continente con los números de refugiados más bajos.[vii]

La mayoría de los desplazamientos forzados se realizan como una última opción, después de que la población quizá ya fue víctima de violencia sistematizada o persecución. Se realiza de forma precipitada como única alternativa para la sobrevivencia o incluso de forma obligada.[viii] Dado que la amenaza es inminente, el terror es la principal razón para forzar a comunidades a desplazarse, quienes usualmente huyen en masa.

Desde el momento en que el tejido social ha colapsado hasta la culminación del proceso del exilio, la población desplazada sufre una grave ruptura psicológica. Toda su existencia pasa a otro plano: el núcleo familiar quizá ha desaparecido o se ha visto dividido; la educación o la formación profesional se han visto interrumpidas; la alimentación ha cambiado o es inexistente o bien, la cultura, el idioma y la religión del país receptor son drásticamente distintas.[ix] La transición es difícil a razón de que deben optar por luchar por sobrevivir en lugares donde la situación es precaria como en campamentos, barrios marginales en grandes ciudades o bien asientos provisionales donde muchas veces se presentan escenarios violentos y altamente empobrecidos.

Mujeres, Adolescentes y Niñas

 

En la mayoría de la población que se desplaza, por lo menos la mitad de las personas son mujeres adultas, adolescentes, niños y niñas.[x] Al no contar con la protección que previamente brindaban sus hogares, el Estado o las estructuras familiares tradicionales, se encuentran con frecuencia en situaciones de vulnerabilidad. Son víctimas constantes de un entorno hostil, violento y desigual previo, durante y después del conflicto.

Según datos del mismo ACNUR, para el final de 2013 las mujeres y niñas refugiadas representaban el 49% de la población desplazada.[xi]  Los datos indican el importante rol que el género juega en el desplazamiento forzado en todas sus etapas. Generalmente, después de largas jornadas de marcha hacia el exilio dentro de sus fronteras nacionales, o bien en países vecinos, las mujeres, adolescentes y niñas son constantes víctimas de acoso, impunidad, abuso sexual, explotación y discriminación, incluso cuando se encuentran protegidas en aparentes lugares de refugio.[xii]Aunado a ello, son víctimas de amenazas a su seguridad física, bienestar y supervivencia de ellas y sus familias.

Una de las más frecuentes violaciones a los derechos humanos de las mujeres, adolescentes y niñas, se refiere a la violencia sexual en el marco de conflicto armado. Las víctimas, viven un esquema estructural que ha dañado su integridad, donde se niega el reconocimiento a su dignidad humana, su autodeterminación o desarrollo. La violencia a raíz del género a mujeres, niñas y adolescentes desplazadas se acompaña de daños físicos y psicológicos donde existe una grave subordinación femenina y se perpetúa la figura de poder de los hombres.

Son la figura más marginada y discriminada dentro de los campos de refugiados, a pesar de su importante rol en la promoción de la paz, la estabilidad y la reconstrucción del tejido social. En una jornada habitual de trabajo, las mujeres, adolescentes y niñas refugiadas inician sus labores caminando por muchas horas o haciendo largas colas para conseguir agua y alimentos. El ACNUR ha documentado que son las mujeres, adolescentes y niñas quienes tienen que recorrer varios kilómetros para obtener recursos que les permitan alimentar a sus familias, muchas de las cuales sufren severa malnutrición.[xiii]

Muchas de ellas han perdido a sus cónyuges en conflictos armados o guerras, por lo que se han convertido en el pilar económico y psicológico de sus hijos e hijas. Son las principales responsables de mantener el equilibrio psicológico y emocional de sus allegados, quienes en muchas ocasiones sufren graves enfermedades como la depresión o trastornos de estrés post-traumáticos. Son líderes en organización vecinal en asentamientos, promoviendo la construcción de la cultura de paz y actividades que permitan sobrellevar la vida a pesar de entornos violentos.[xiv]

A pesar de su gran rol en el desarrollo integral de las comunidades que han formado en el exilio, sufren en toda y cada una de las etapas del conflicto. Al venir de una grave ruptura familiar, las mujeres, adolescentes y niñas son más vulnerables ante la violencia, la intimidación y los abusos sexuales.[xv] Mientras adquieren recursos esenciales para alimentar a sus familias, las mujeres sufren abusos sexuales o extorsión, siendo uno de los casos más documentados, el intercambio de comida o ayuda por ‘favores sexuales’. Asimismo, mientras huyen de las zonas de conflicto, las mujeres, adolescentes y niñas corren riesgos de ser abusadas por oficiales militares o rebeldes, así como por el mismo personal humanitario que es responsable por su defensa. Son acosadas y amenazadas en puntos de revisión militar o durante redadas, y muchas veces son abusadas frente a miembros de su familia.

Existe una gran vulnerabilidad ante el secuestro, el reclutamiento forzado, la esclavitud, el matrimonio forzado por niñas, adolescentes y mujeres. Cualquier movimiento, sobre todo en países de alto riesgo, representa la privación de la libertad o incluso la vida para miles de ellas año tras año. Son constantemente amenazadas por la posibilidad de ser traficadas, mutiladas, detenidas o bien privadas de su vida.

No obstante de las amenazas inminentes a su integridad física, las mujeres, niñas y adolescentes sufren discriminación en relación al acceso a servicios básicos de salud, un nivel bajo de alfabetismo, acceso a recursos económicos, exclusión social y graves violaciones a sus derechos civiles y políticos[xvi]. Si se desea denunciar el abuso, en la mayoría de las ocasiones los casos no tienen seguimiento y éxito.

Castigo en el Exilio

 

Amenazas y violencia en el campo de refugiados Al-Shabaab en Somalia[xvii]

 Fuera de las áreas controladas por el Gobierno Federal de Somalia, mujeres, adolescentes y niñas son víctimas de amenazas y violencia en el campo de refugiados al-Shabaab. En los puntos controlados, los militares han sido responsables por numerosos actos de violencia contra mujeres y niñas, incluyendo violaciones, matrimonio forzado, castigo físico y muerte. En 2012, Human Rights Watch documentó que al-Shabaab reclutaba y secuestraba mujeres y niñas para ser violadas o ser casadas por la fuerza con rebeldes. Asimismo, eran obligadas a cocinar, limpiar y hacer otras tareas domésticas en sus campos militares. El Relator Especial sobre Violencia Contra las Mujeres de las Naciones Unidas, Rashida Manjoo, dijo que las mujeres, adolescentes y niñas somalíes refugiadas y IDPs, entre las edades de 11 a 80 años, fueron víctimas de abusos por la milicia.

Violencia en base al género a refugiadas en Colombia[xviii]

Mónica N, de 28 años de edad ha sido desplazada siete veces. Grupos armados en Colombia mataron a sus tíos, su hermano y su madre desapareció mientras que la guerrilla reclutaba a sus primos entre los 11 y 13 años de edad. En 2009, la guerrilla mató a su esposo como resultado de su trabajo en Cartagena, por lo que se refugió en Bogotá. Allí, en el año 2011 un atacante  la violó, por lo que ella creía era una venganza por su liderazgo comunitario. El médico forense se rehusó a atenderla hasta 10 días después, cuando ya había desaparecido la evidencia. Mónica no recibió trato médico durante este periodo que pudiera haber evitado un embarazo o enfermedades de transmisión sexual, incluyendo VIH/SIDA. Denunció lo sucedido, sin embargo, el caso sigue sin resolverse.

Ataque a mujeres en el Chad[xix]

En 2009, Aisha, una mujer de 26 años madre de un hijo, fue atacada por dos hombres mientras caminaba de regreso de los sembradíos del campo de refugiados Bredjing en el Chad. Uno de ellos cubrió la cara de la víctima con una bufanda, mientras que el otro la amenazaba con un arma. Él le preguntaba si era parte del campo de refugiados a lo que ella respondió inmediatamente que sí. El hombre le dio el niño que iba con ella al otro atacante y le ordenó dirigirse a otra comunidad llamada Wadi. Al rehusarse, los atacantes violaron a Aisha enfrente de su hijo y la golpearon con su arma hasta desmayarla. Otra de las mujeres que recolectaba madera la encontró cinco horas después.

Instrumentos de Protección y Cambios Estructurales

A pesar de la existencia de instrumentos internacionales de protección a los refugiados desde hace más de sesenta años, los desplazados internos y los solicitantes de asilo, subsisten las graves y constantes violaciones a los derechos humanos de las mujeres, adolescentes y niñas en los campos de refugiados en todo el mundo.

La Oficina del ACNUR se estableció el 1º de enero de 1951 y en junio del mismo año, se adoptó la Convención de las Naciones Unidas sobre el Estatuto de los Refugiados con el fin de presentar una definición global del estatus del refugiado, así como precisar su condición jurídica.[xx] Para garantizar la protección de las mujeres, es necesaria la adhesión tanto a la Convención de 1951 como a su Protocolo de 1967, además de otros instrumentos como la Declaración de los Derechos Humanos de 1948, los Convenios de Ginebra de 1949 y sus dos Protocolos Adicionales de 1967; la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer de 1979; la Declaración sobre la Protección de la Mujer y el Niño en Estados de Emergencia o Conflicto Armado de 1974; la Convención sobre el Consentimiento para el Matrimonio, la Edad Mínima para Contraer Matrimonio y el Registro de los Matrimonios de 1962; la Convención sobre la Nacionalidad de la Mujer Casada de 1957; y la Convención sobre los Derechos del Niño de 1990[xxi] entre otros numerosos instrumentos regionales. La protección de todas las personas desplazadas es y será responsabilidad del Estado. Sin embargo, los Estados no están obligados o bien no son parte a muchos de estos instrumentos, a pesar de que éstos representan un marco de normas internacionales de derechos humanos para la protección integral y asistencia a mujeres, adolescentes y niñas desplazadas.

Además de los instrumentos legales de protección internacional, debe de haber un mayor énfasis en el desarrollo de instrumentos nacionales de protección a las mujeres, adolescentes y niñas refugiadas. Debe existir una importante adopción de códigos y procedimientos legales adoptados para el uso interno, sobre todo en los campamentos de refugiados en un marco jurídico novedoso. Debe haber apartados particulares de protección de refugiados y refugiadas en base al género.

Aunado a la adaptación y creación de medidas legales y principios jurídicos, la protección integral de las mujeres, adolescentes y niñas desplazadas también requiere de una detallada planificación, programas y prioridades de apoyo a su bienestar, seguridad y sobre todo autonomía y desarrollo. Cuando éstas se encuentran en una situación de vulnerabilidad como lo es el desplazamiento, es más fácil aplicar medidas asistencialistas inmediatas. Sin embargo, es necesaria una planificación y ejecución de programas democráticos, donde ellas no sean sólo beneficiarias, sino parte integral de las consultas, donde sean escuchadas y apreciadas.[xxii] Y donde a su vez sean capaces de incidir en los cambios estructurales para la reconstrucción del tejido social, el estado de derecho y la paz y seguridad.

Las mujeres no deben ser excluidas por ningún motivo de los procesos de paz, ni tampoco ser sujetas a obstáculos para acceder a repatriación o posesión de sus tierras y propiedades. Deben ser capaces de readaptarse a la vida que dejaron atrás y gozar de servicios de calidad relacionados a la salud y la educación, así como las oportunidades económicas.

Debe reconocerse el rol ineludible que juegan ellas como sustentadoras de la vida en las comunidades de refugiados y desplazados internos, así como su liderazgo para formar a las futuras generaciones y reestablecer el núcleo familiar y la cultura en el desplazamiento.

La adopción de políticas públicas internacionales debe ser más fuerte y precisa en torno a la protección de no sólo las mujeres, adolescentes y niñas desplazadas, sino de todos los seres humanos en la misma situación. Las agendas globales de desarrollo, seguridad y paz, han sido incapaces de reconocer de forma más exhaustiva, la importancia que tiene el proteger todos y cada uno de los derechos de los refugiados, solicitantes de asilo, desplazados internos y particularmente de los migrantes y desplazados a raíz de desastres ambientales y cambio climático.

Finalmente, uno de los procesos más importantes en los temas relacionados al desplazamiento forzado, tienen que ver con la concientización social. Muchos de los problemas que enfrentan los desplazados están relacionados a sentimientos de aislamiento y frustración, traducidos en que los desplazados no forman parte de una sociedad normal, estructurada y autónoma. Un sentimiento de que no existe control sobre el futuro en el que abunda la desesperación y la desmotivación. Es importante un cambio de conciencia social, en el que la participación y reconocimiento de las personas en situación de desplazamiento sea fundamental en la toma de decisiones a pesar de las situaciones precarias o bien al momento de retornar a casa. Una sociedad civil activa y responsable, un gobierno que promueva, garantice y respete los derechos humanos, así como organizaciones internacionales con atribuciones y programas adecuados, pueden sin duda impactar en los cambios estructurales del futuro del desplazamiento, que alberga el fin fundamental de preservar la paz y evitar los conflictos.

 

 

Referencias:

 

[i] ALBOAN (2012) Personas refugiadas y desplazadas: Personas con Derechos, Guía de la Exposición. 1 Personas refugiadas en el mundo. Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. P. 3. Consultado el 17 de agosto de 2014 en: http://62.99.71.146/alboan/prueba/pdf/guia_refugiados.pdf

 

[ii] ACNUR (2013) El Coste Humano de la Guerra: Tendencias Globales del ACNUR 2013. Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. P.5. Consultado el 17 de agosto de 2014 en: http://www.acnur.org/t3/fileadmin/Documentos/Publicaciones/2014/9562.pdf...

 

[iii] Ibíd.

 

[iv] Sherwood, H. (Junio, 2014) Global refugee figure passes 50m for first time since Second World War. The Guardian. Consultado el 17 de agosto de 2014 en: http://www.theguardian.com/world/2014/jun/20/global-refugee-figure-passe...

 

[v] ACNUR (2013) El Coste Humano de la Guerra: Tendencias Globales del ACNUR 2013. P.2

 

[vi]Ibíd. Pp. 11-12.

 

[vii]Ibíd. P. 10.

 

[viii] Op. Cit. ALBOAN (2012) Personas refugiadas y desplazadas: Personas con Derechos, Guía de la Exposición. 5. Causas del refugio: Guerra y conflicto. P. 8.

 

[ix] Pascual Vega, Ma. (2007) Las mujeres refugiadas y la violencia de género: 2.- Las mujeres refugiadas. Revista D’Estudis de la Violència. No. 2 (4). P. 5. Consultado el 17 de agosto de 2014 en: http://cdd.emakumeak.org/ficheros/0000/0427/mujeres_refugiadas.pdf

 

[x] ACNUR (2014) Mujeres Refugiadas. Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. Consultado el 17 de agosto de 2014 en: http://www.acnur.org/t3/a-quien-ayuda/mujeres/

 

[xi] Op. Cit. ACNUR (2013) El Coste Humano de la Guerra: Tendencias Globales del ACNUR 2013. P.36.

 

[xii] ACNUR (2011) Mujeres Refugiadas: Por la lucha de la igualdad de derechos. Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. Consultado el 17 de agosto de 2014 en: http://www.darfurvisible.org/libros_adjuntos/2011344166Mujeres__refugiad...

 

[xiii]Ibíd.

 

[xiv] Op. Cit. Pascual Vega, Ma. (2007) Las mujeres refugiadas y la violencia de género: 6.- Medidas de protección. P.18.

 

[xv] Ibíd. P.9.

 

[xvi] Gebreiyosus, Y. (2013) Gender Based Violence against Female Refugees: The case of Mai Ayni Refugee Camp, Northern Ethiopia. 4.1.2. Socio-economic violence. Anchor Academic Publishing. Pp. 40.41. Consultado el 17 de agosto de 2014 en: http://books.google.com.mx/books?id=WwenAgAAQBAJ&pg=PA40&lpg=PA40&dq=vio...

 

[xvii] HRW (2014) “Here, Rape is Normal” A Five-Point Plan to Curtail Sexual Violence in Somalia. Fear of Reprisal from Security Forces. Human Rights Watch. P. 24. Consultado el 17 de agosto de 2014 en: http://www.hrw.org/sites/default/files/reports/somalia0214_ForUpload.pdf

 

[xviii] HRW (2012) Rights Out of Reach: Obstacles to Health, Justice, and Protection for Displaced Victims of Gender-Based Violence in Colombia, Illustrative Cases. Human Rights Watch. P. 5. Consultado el 17 de agosto de 2014 en: http://www.hrw.org/sites/default/files/reports/colombia1112forUpload.pdf

 

[xix] Amnesty International (2009) ‘No place for us here’ Violance against refugee women in Eastern Chad. Camps are not necessarily safer. Amnesty International. P.15. Consultado el 17 de agosto de 2014 en: http://www.univie.ac.at/bimtor/dateien/chad_ai_2009_no_place_for_us_here...

 

[xx]OACNUDH (1951) Convención sobre el Estatuto de los Refugiados. Consultado el 17 de agosto de 2014 en: http://www2.ohchr.org/spanish/law/refugiados.htm

 

[xxi]ACNUR (1991) Guía para la Protección de Mujeres Refugiadas. Marco Jurídico. Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. P.3. Consultado el 17 de agosto de 2014 en: http://biblioteca.hegoa.ehu.es/system/ebooks/3440/original/Guia_para_la_...

 

[xxii]Ibíd.

 

 

Ver además

 

  1. FIDH (2013) Violence against women in Syria: Breaking the silence, briefing paper based on an FIDH assessment mission in Jordan in December 2012. International Federation for Human Rights. Consultado el 17 de agosto de 2014 en: http://www.fidh.org/IMG/pdf/syria_sexual_violence-web.pdf/
  2. Miller, L. (2010) The Irony of Refuge: Gender-Based Violence against Female Refugees in Africa. Consultado el 17 de agosto de 2014 en: https://www.du.edu/korbel/hrhw/researchdigest/minority/Africa.pdf
  3. AAE (2012) Justicia Integral: Mujeres Refugiadas y Violencia Basada en Género. Asylum Access Ecuador. Consultado el 18 de agosto de 2014 en: http://asylumaccess.org/AsylumAccess/wp-content/uploads/2012/10/Justicia-integral.pdf
  4. Brookings (2013) Internally Displaced Persons in Non-Camp Settings. Brookings Institute. Consultado el 18 de agosto de 2014 en: http://asylumaccess.org/AsylumAccess/wp-content/uploads/2012/10/Justicia...

 

Imágenes

 

  1. Noy, F. / UNHCR. (2014) UNHCR News Story: Thousands flee violence in Central African Republic town of Bambari. Disponible en: https://www.flickr.com/photos/unhcr/14541202425
  2. Rich, S. / UNHCR (2014) International Women’s Day 2014. Disponible en: https://www.flickr.com/photos/unhcr/12986504245

 

 

Karol Alejandra Arámbula Carrillo. Es internacionalista por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, A.C. (ITESO) en Guadalajara, México. Actualmente es Consultora en Asuntos Internacionales especializada en organismos multilaterales, desarrollo y derechos humanos para organizaciones de la sociedad civil dentro y fuera de México. Ha trabajado en una docena de proyectos y programas  internacionales con la Organización de las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos y la Organización Internacional para las Migraciones en Perú, Corea del Sur, Canadá, Australia y Estados Unidos. Cuenta con publicaciones sobre derechos humanos en colaboración con agencias y programas de las Naciones Unidas como ONU Mujeres y ONU Voluntarios, así como revistas académicas. Es además Miembro Fundador la publicación The Typewriter International (Australia) y escribe para otras como ViceVersa Magazine (EE.UU.), Feministing (EE.UU.), Delta Women Empowerment Initiative (Nigeria), The Red Elephant Foundation (EE.UU.), A38 Journal of International Law (India), Crónica Global y Contextualizaciones Latinoamericanas (México) entre otros. Puedes encontrarla en Twitter @KarolArambula.

Fuente: Alcorde Ediciones

Imagen: Flickr ©

NB: Press Cutting Service 

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